CASTILLOS DE RUMANIA II: HUNYAD Y RASNOV

»Los símbolos son importantes para conocer la historia, cultura y gentes
de un país o territorio, pero también debemos adentrarnos en aquellos
secretos no tan visibles, no tan conocidos»

Seguimos hablando de los Castillos de Rumania. Hoy vamos a hablar del Castillo de Hunyad y del Castillo de Rasnov. Si bien en el anterior artículo hablábamos de los dos castillos de Rumania más emblemáticos, en esta ocasión vamos a analizar dos menos conocidos. Siempre digo que los símbolos son importantes para conocer la historia, cultura y gentes de un país o territorio, pero también debemos adentrarnos en aquellos secretos no tan visibles. Por supuesto, en lo que nos ocupa en este artículo, poco visible quizá no sería el término más adecuado, ya que estamos hablando de enormes castillos y fortalezas, pero ya me entendéis. He seleccionado los siguientes castillos de Rumania en relación con el interés que puede tener para el viajero, pues hay otros, pero estos destacan por su historia y por su estado de conservación.

Castillo de Hunyad

El castillo de Hunyad, situado en la ciudad de Hunedoara. También es conocido como castillo de Corvino es uno de los castillos de Transilvania más conocidos, y a la vez uno de los más desconocidos. Se trata de un castillo de estilo gótico-renacentista, construido sobre el río Zlasti. Además, constituye uno de los castillos de Rumania más impresionantes que se pueden visitar.

Historia del Castillo de Hunyad

Si bien la primera construcción data del siglo XIV, una pequeña fortificación construida por el Rey Carlos I de Hungría, fue a partir del 1440 cuando Juan de Hunedoara inició las obras para la construcción de la fortaleza que conocemos hoy en día como el Castillo de Hunyad. La construcción sin embargo fue sufriendo modificaciones en los siglos siguientes, dependiendo de las necesidades de los gobernantes que la regentaron. La más destacable será la reforma de Matias Corvino, de quien coge su otro nombre, el Castillo de Corvino, quien levanto toda el ala norte de la fortaleza. Tras esta reforma el castillo de Hunyad pasaría a estar al nivel de los grandes castillos de Europa, tanto en tamaño como en poderío militar. La estructura tuvo más ampliaciones en los siglos XVII y XIX, para finalmente perder su uso ya entrado el siglo XX. Tras un incendio que devastó la estructura, en 1974 se iniciaron las obras de restauración del complejo, que han continuado hasta la actualidad, con el resultado del Castillo de Hunyad que conocemos hoy en día.

Exterior del Castillo de Hunyad

Hay que tener en cuenta que Rumania no fue un reino independiente hasta finales del siglo XIX, por lo que el Castillo de Hunyad, en toda su historia, es conocido como uno de los castillos más importantes del Reino de Hungría, al que había pertenecido desde su construcción.

Visitar el Castillo de Hunyad

Gracias a las obras de restauración que hemos mencionado el exterior del castillo es lo más espectacular de la vista al Castillo de Hunyad. Se trata de una fortaleza inmensa, cuyos altos muros imponen a cualquier viajero. Las altas torres y los baluartes se imponen sobre el verde paisaje que caracteriza esta región de Rumania, una imponente construcción para la vista. Es recomendable rodear, en la medida de lo posible, el castillo entero, pues las desde cualquier perspectiva encontraremos imágenes realmente impresionantes, más allá de su fachada.

Los tickets de entrada pueden comprarse al pasar la pasarela de madera que preside el edificio. Una vez que accedamos al recinto, entraremos en primer lugar al patio de armas del castillo, desde donde podremos empezar a recorrer las diferentes estancias y salones del Castillo de Hunyad. En mi caso la visita la hice sin guía, ya que se permite explorar el castillo casi sin limitaciones, lo que da pie a la exploración y el descubrimiento por sus estancias, escaleras y torres, lo cual es de apreciar para cualquier buen viajero. Su interior quizá no llama tanto la atención, pues la mayoría de habitaciones tienen una decoración sobria, aunque bien ambientada.

Algunos puntos a tener en cuenta:

  • La visita completa puede durar algo más de una hora si os sois meticulosos y no tenéis prisa a la hora de recorrerlo.
  • El precio de la entrada es de 30 lei en temporada alta.
  • Como en otros castillos de Rumania, hay que pagar una tasa de 10 lei para poder hacer fotos dentro del recinto

Castillo de Rasnov

El castillo de Rasnov es otro de esos grandes desconocidos que, tanto por su historia, ubicación como por su estado de conservación, puede considerarse otro de los Castillos de Rumania imprescindibles para cualquier viajero. Su visita ha de ser complementaria a la del Castillo de Bran, pues se encuentra aun más cerca de Brasov que el mítico castillo de Drácula, como ya hablamos en el post anterior. En este caso, sin embargo, más que un castillo se trata de una ciudadela, ubicada en lo alto de un peñasco. Su ubicación, como vimos en el caso de Bran, se debe a la importancia geoestratégica de la región: el paso entre las regiones de Valaquia y Transilvania.

Historia del Castillo de Rasnov

Si recordáis el artículo anterior, cuando hablamos sobre el Castillo de Bran, hablamos que su origen se situaba a principios del siglo XIII, por parte de los caballeros teutónicos para la defensa del paso de Transilvania del avance turco. Pues bien, la historia del castillo de Rasnov sigue más o menos la misma línea y puede situarse bajo la misma casuística que su hermano, el Castillo de Drácula.

Imagen exterior del castillo de Rasnov
Castillo de Rasnov

Pasados los años, su importancia siguió estando basada en su ubicación, en el paso entre las regiones de Valaquia y Transilvania. Su estructura, sin embargo, es muy diferente a la de su homónimo en Bran. Más que un castillo podríamos hablar de la Ciudadela de Rasnov, ya que se trata de un gran recinto amurallado, no únicamente de un castillo. Esto se debe a que durante las invasiones extranjeras los habitantes de las aldeas cercanas se refugiaban dentro de la ciudadela, hasta el punto que estas llegaron a llamarse “ciudadelas campesinas”. En cuanto a su estructura, si bien la primera versión fue de madera, poco a poco fue remplazándose por una de piedra.

El castillo sufrió diferentes ataques a lo largo del siglo XV, todos ellos fallidos, lo que muestra la gran capacidad defensiva.

Restos arqueológicos del Castillo de Rasnov
Restos del Castillo de Rasnov

A partir del siglo XVIII el Castillo de Rasnov fue abandonado, tanto por el incendio que sufrió como por el terremoto que asolo la región, dejando la fortaleza inservible. Será ya a finales del siglo XX cuando empezaron las obras de restauración del castillo de Rasnov, abriendo al público como un reclamo turístico para visitar su estructura. Además, se ha incluido en su interior el Museo de Arte Feudal, donde además de diferentes obras podremos ver armaduras y armas de época.

Visita del Castillo de Rasnov

La visita del Castillo de Rasnov puede hacerse el mismo día que el de Bran, ya que se encuentran muy cerca. Si nuestro viaje a Rumania es en coche, son apenas 10 minutos los que separan un castillo de otro. El castillo de Rasnov está abierto todo el año, por lo que podemos combinar la visita de ambas construcciones en un solo día.

Cuando lleguemos al parking deberemos subir andando hasta arriba, donde empezaremos la visita. Existe también la posibilidad desde subir desde la misma ciudad de Rasnov en funicular, que cubre los 150 metros de altura que tiene el cerro donde se ubica el castillo.

En cuanto a la visita de la ciudadela, está compuesta por dos tramos de murallas diferentes. El segundo de ellos, el interior, el que nos interesa. En él podremos explorar los edificios que un día estuvieron habitados, así como talleres y el pequeño museo que ya hemos mencionado.

Algunos puntos a tener en cuenta:

  • El precio de la entrada es de 12 lei.
  • El funicular que conecta la ciudad con el Castillo de Rasnov cuesta 5lei.
  • Puede visitarse el mismo día que decidamos visitar el castillo de Bran, el famoso “castillo de Drácula”.
  • En el recinto interior de la primera muralla pueden encontrarse actividades varias como el tiro con arco, todo bastante enfocado al turista.

Conclusiones

Si bien en un recorrido por los Castillos de Rumania siempre se hace referencia al castillo de Peles o al de Bran, este blog de viajes siempre quiere ir más allá. El viaje y la exploración deben salir de lo impuesto, de lo estipulado. Como ya he mencionado en alguna otra ocasión, el conocimiento de los puntos fuertes de cualquier viaje es imprescindible para la comprensión global de lo que estamos visitando, pero no debemos olvidarnos de todos los demás detalles.

Solo obtendremos una visión lo más completa posible de los lugares a los que viajamos si nos esmeramos en conocer, a fondo, todo lo que estos tienen que ofrecernos. Este es un blog de viajes que intenta justamente eso, ir más allá de la mera información para sumergirnos de lleno en los territorios que visitamos.

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Alex Tomboix
Soy Alex Tomboix, asesor de viajes, mente inquieta y apasionado del mundo y sus gentes. En este blog de viajes encontraréis información de los países que visito y en los que organizo viajes.
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