Lugares desconocidos en Pedralbes

Poco podíamos imaginar a principios de este mismo año que la vida iba a cambiarnos tanto como lo ha hecho. No voy a entrar en consideraciones sobre todas las consecuencias que esto ha tenido y va a tener, pero en lo que a este blog nos atañe, está claro que la movilidad y el viajar, con mayúsculas, ha sido una actividad que ha quedado francamente limitada.

Soy viajero, de profesión y corazón, y necesito moverme como el aire que respiro. Es por ello, que este tiempo encerrado entre cuatro paredes, en Barcelona, me ha hecho darme cuenta de cuanto necesito salir y conocer, y apreciar todo lo que tengo a mi alrededor, pues ahora mismo es lo único a lo que puedo acceder.

Es por todo esto que, como no podía ir muy lejos, porque las normas así lo decían, decidí empezar de nuevo con mis expediciones. No podía ir a la otra punta del mundo, está bien, pero estaba seguro de que había mucho que explorar a mis alrededores, lugares y rincones que no conocía. Así pues, cogí mi bicicleta, y empecé a recorrerme Barcelona, en busca de esas cosas que habían pasado desapercibidas a mi curiosa mirada.

Como una primera aproximación a lo que estoy haciendo, hoy voy a centrarme en un solo barrio de los que he visitado, uno que esconde muchos más secretos de los que yo pensaba, y que por suerte, o por casualidad, me dio por acércame y echar un vistazo: el barrio de Pedralbes en Barcelona. Al fin y al cabo, ¿no era eso lo que habían hecho los grandes exploradores de todas las épocas, salir de la puerta de su casa a ver que narices encontraban? Bueno, pues vamos a ello.

Pedralbes, un barrio residencial, pero con mucho que visitar.

Vivo en el centro, por lo que lo primero que tuve que hacer es decidirme a subir hasta la “zona alta” de Barcelona. La verdad, no busqué demasiada información al respecto. Lo que ya sabía era que se trataba de una de las zonas más caras de la ciudad, y por consiguiente muy enfocada a viviendas, un área residencial. Sin embargo, mi expedición hacia allí se motivo por el encuentro con un curioso monasterio, que por las fotos que veréis a continuación, cuesta de creer que se encuentre en en medio de Barcelona.

Monasterio desde la carretera

 El monasterio de Pedralbes

La primera parada que realicé fue la única programada, como os he dicho: el monasterio de Pedralbes.

Se trata de un conjunto monástico de estilo gótico, fundado en 1326 por el rey  Jaume II de Aragón. La esposa de este, Elisenda de Montcada, tuve especial interés en el monasterio y le otorgó una serie de privilegios, quedando además bajo la protección directa de la ciudad, a través del Consejo de Ciento (institución de autogobierno de la ciudad de Barcelona entre los siglos XIII y XVIII. Era una asamblea de 100 ciudadanos, de ahí su nombre). Durante la Segunda República, fue declarado Monumento Histórico Artístico, y pasó a formar parte del Museo Histórico de la Ciudad, albergando en su interior diferentes obras relacionadas con la vida monástica. En la década de los 90, albergó también una parte de la colección Thyssen-Bornemisza, pero en 2004 estás fueron trasladadas al MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña). En la actualidad una pequeña comunidad de monjas sigue habitando sus muros.

Lo que más sorprende es la entrada al recinto donde está ubicado el museo. Tras pasar una rotonda, encontramos una pequeña calle adoquinada, precedida por un portal, que enfila cuesta arriba hacia el monasterio:

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3d/Exterior_Monestir_de_Pedralbes_2.jpg
Calle de entrada al monasterio

La verdad, esta entrada, ya de por sí, ya sorprende. Cuesta de imaginar un lugar así en uno de los barrios más pudientes de Barcelona. Mi primera impresión fue que estaba en uno de los pequeños pueblos que puedes encontrar en el interior o la costa, todos aquellos que han mantenido la esencia medieval que tanto nos gusta a los viajeros.

Sucede lo mismo con la entrada superior, que tras unas escaleras, desemboca en una pequeña carretera:

Salida superior

Pero sin duda, lo que más impresiona es el tamaño y la monumentalidad del monaterio en sí, pues una vez dentro, se aprecia con claridad el imponente edificio:

Monasterio de Pedralbes

Ya no se trata solo del edificio en sí, sino que creo que lo más me llamó la atención es el entorno que se ha conservado a su alrededor. Si bien Barcelona ha sido, y es, una ciudad que ha conservado bastantes de sus vestigios medievales, nunca de sorprenderme encontrar lugares como este.

Se han vuelto a activar las visitas guiadas a su interior. Os dejo aquí el link por si queréis pasaros a ver el interior. Yo me he apuntado este domingo! Así que actualizaré el post cuando tenga más info y fotos del interior: https://monestirpedralbes.barcelona/

Tengo que reconocer que, pese a que el Monasterio de Pedralbes debía ser mi primera parada, de subida hacia allí me topé con algo totalmente inesperado…

El pabellón de la finca Güell

Subiendo con la bicicleta, de repente, encontré unos jardines, cerrados en aquel momento. Esto, a primera vista, puede parecer algo normal: hay muchos parques y jardines en Barcelona, me diréis. Pero qué haríais si os encontraréis antes estas puertas, de repente, en medio de la ciudad:

La puerta Dragón

Bienvenidos al pabellón de la finca Güell, un lugar que, si la puerta es su carta de presentación, ya sorprende a primera vista. Se trata de una construcción encargada por la familia Güell al icónico arquitecto Antoni Gaudí, y constituye una de sus primeras obras de gran envergadura. En este caso hay que rodear toda la finca en sí, ya que si bien en la web especifican que se realizan algunas visitas para grupos, la finca de momento está cerrada por obras, según indican. Aun así, vale la pena dar un rodeo a toda la finca, no sólo por la “Puerta del Dragón”, sino también por las diferentes construcciones que pueden observarse desde el exterior. Aun así, si no tenéis mucho tiempo, y sólo queréis pasar por delante, se pueden ver, además de la mencionada puerta, algunas construcciones, con las características formas y colores que definen la obra de Gaudí.

Iglesia de Santa María de Montserrat de Pedralbes

Como bonus track, ya de bajada, encontramos, para nuestra sorpresa una iglesia cerca de la Ronda de Dalt. Se trata de la Iglesia de Santa María de Pedralbes. Sinceramente, no la conocía y durante el tiempo que estuve investigando los alrededores del monasterio no caí en ella.

Lo primero que me sorprendió es el exterior, pues desde la calle se puede apreciar una bonita estructura, de la cual su torre lateral, con las cenefas con las que está decorada, es lo que me llamó más la atención. Me acerqué a la puerta para investigar. No había ningún cartel de prohibición de entrada, así que decidí darme un paseo por dentro. No pude quedar más sorprendido. Delante de la entrada al claustro hay un jardín precioso, que rodea las escaleras de lo que en su momento debió ser la entrada principal.

Os dejo aquí algunas fotografías:

El entorno está muy bien cuidado, y si pasáis por allí, vale la pena acercarse a echar un vistazo. No encontramos a nadie, por lo que no pudimos preguntar, pero tanto el acceso a la iglesia como al interior del claustro estaban cerrados.

He investigado un poco por internet. Su web http://www.parroquiadepedralbes.com/ parece que no está operativa, y las únicas referencias que he encontrado son que se realizan misas todos los jueves. No sé exactamente cual es la situación de las visitas a día de hoy con la situación que tenemos por la COVID-19, pero os dejo aquí los únicos horarios que he encontrado (teniendo en cuenta que cuando yo fui, encontré todo el interior cerrado):

Nave central: Laborables 7:00-8:30 y 19:00-21:00, festivos 10:00-14:00 y 20:000-21:00.

Capilla del Santísimo: Lunes y miércoles 7:00-13:45 y 17:00-20:30, martes, jueves y viernes 7:00-8:00 y 17:00-21:00, sábado 8:30-9:30 y 20:00-21:00.

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Alex Tomboix
Soy Alex Tomboix, asesor de viajes, mente inquieta y apasionado del mundo y sus gentes. En este blog de viajes encontraréis información de los países que visito y en los que organizo viajes.
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