HISTORIA DE UZBEKISTÁN PARA VIAJAR

«Antes de partir hacia nuestro viaje a Asia central, para entender todo lo que vamos a ver, es fundamental conocer antes la historia de Uzbekistán»

A los asiduos por aquí, sabéis que soy un firme defensor de conocer la historia de los lugares que visitamos. Hacerlo nos da perspectiva, y un marco para entender aquello que estamos conociendo.

Al fin y al cabo, todos los países y territorios del mundo tienen su historia. todos están condicionados por su pasado, y el transcurrir de los años ha moldeado no solo el terreno, sino también a sus gentes. Por ello, y como siempre digo, es fundamental conocer la historia de los lugares que vamos a visitar.

Si vamos a visitar un país, siempre recomiendo tener una idea general de su pasado, de los momentos más importantes de su historia.

Hoy quiero que salgamos de viaje hacia el pasado. Un viaje que nos va a llevar a repasar los puntos más importantes que debemos conocer de la historia de Uzbekistán.

Historia de Uzbekistán en la antigüedad

Pese a que toda esta región de Asia central ha estado habitada desde hace más de 40.000 años, nuestro viaje por la historia de Uzbekistán va a comenzar algo más adelante, sobre el 3er milenio antes de cristo. Al fin y al cabo, la intención de hoy no es conocer todas y cada una de las etapas de este territorio, sino solo las más importantes y las que más huella han dejado, para entender perfectamente el contexto de nuestro viaje.

Será en este momento cuando dos grupos de poblaciones se moverán hacia la región que hoy conocemos como Uzbekistán.

Bactria, Sogdiana y el Imperio Aqueménida

Por un lado, grupos de indo-iranios, procedentes de las estepas de Eurasia (actualmente Rusia, Kazajistán y Mongolia), se asentaron en las actuales regiones de Samarkanda y Bukhara, conocidos como Sogdianos. A diferencia de en otras regiones, estos grupos de población abandonaron el nomadismo aquí, creando poblados y asentamientos permanentes. Fueron además quienes fundaron la ciudad de Samarkanda sobre el siglo V a.C, bajo el nombre de Maracanda.

Por otro, los que conocemos como Bactrios entraron en la región desde el norte del actual Afganistán, y se asentaron en la zona sur del país. Importaron el budismo, así como los inicios de la conexión comercial que en el futuro se convertiría en la Ruta de la Seda, y se cree que fue también aquí donde se desarrollo el zoroastrismo.

Importante, no hay que entender a estos reinos como estados unificados, ni juntos ni por separado. Se trataba de territorios divididos por pequeños principados cuya influencia se organizaba alrededor de las ciudades más habitadas.

Y es que no será hasta años más tarde, entre el 545 y el 540 a.C que con la llegada de Ciro el Grande y la expansión del primer imperio aqueménida, el primer y el más extensos de los imperios persas, que estas regiones quedarán unificadas, en adelante, bajo un mando unificado. Al menos por un tiempo.

Alejandro y el Imperio Seléucida

Y es que como acostumbra a pasar, es imposible hablar de la historia de Próximo oriente y Asia central en la antigüedad sin toparnos en algún momento con la figura del conquistador macedonio. En el 327 a.C Alejandro, en su guerra contra el imperio aqueménida, conquisto la región. Estableció su residencia en Samarcanda y se caso con Roxana, hija de un jefe bactriano local, antes de partir hacia la campaña de la india.

Tras su muerte, con la división de su gran imperio entre sus generales, y el inicio de la era helenística, la región conocida entonces como Transoxiana (”más allá del río Oxus”), quedaría en manos del general Seleuco, quien fundaría la dinastía de los seléucidas.

Imperio de Alejandro

El conocido como imperio seléucida duraría casi 250 años, aunque las zonas que nos interesan, las regiones del actual Uzbekistán, quedarían enseguida separadas del mismo, en el que se conoció como el reino greco-bactriano, el más oriental de los reinos helenísticos que duraría hasta el siglo I a.C, con la llegada de los pueblos nómadas procedentes de China.

Creación de la Ruta de la seda

De hecho, serán estos pueblos los que unos años después, entre los siglos I y II d.C, empezarán a desarrollar la ruta que marcaría y transformaría para siempre la región: la Ruta de la Seda. A través del envío de misiones diplomáticas, y mediante el mismo control militar del Valle del Fergana, la entrada natural desde Asia central hacia Persia y, luego, al Mediterráneo, los chinos fueron poco a poco creando la gran red comercial que transformaría el mundo, y toda a esta región, para siempre.

Sin embargo, hemos de entender que a través de la ruta de la seda no solo se movía seda, porcelana o especias, sino también ideas, religiones, cultura. Todo este tránsito de viajeros y maneras de ver el mundo enriqueció la actual región uzbeka en todos los sentidos, sobre todo a su paso por ciudades como Samarkanda, Kokand o la misma ciudad de Fergana.

Ruta de la Seda

Durante los siguientes años, la historia de Uzbekistán y de la región se caracterizó por las luchas entre el imperio Sasánida (que intentaba controlar de nuevo la región), donde los diferentes pueblos nómadas de la zona, desde los llamados hunos blancos (los heftalitas), hasta los kokturks, los turcos que vinieron desde el oeste.

La llegada de los árabes y el Islam

Será a partir del siglo VIII cuando llegará el siguiente gran cambio a la región: la llegada de los árabes y el islam. Los musulmanes comenzaron a expandirse hacia Asia Central y, en el año 711, capturaron la ciudad de Samarcanda. Este evento marcó el inicio de la influencia islámica en la región y la religión se propagó gradualmente, convirtiendo algunas de sus ciudades, como Bukhara, en importantes centros de conocimiento islámico y de cultura.

Recordad que hasta entonces las poblaciones que vivían aquí eran practicantes del zoroastrismo, pero el islam fue impuesto: a veces por la fuerza, o para obtener ciertos beneficios como la exención de pagar impuestos.

Corán

Pese a que durante los años siguientes hubieron numerosas rebeliones ante el poder árabe, es islam finalmente se fue asentando poco a poco en la región, y se convirtió en la religión mayoritaria. Hemos de tener en cuenta que durante los siglos siguientes hubieron otros poderes que dominaron la zona tras los árabes. Desde, en un primero momento, el retorno de los persas hasta grupos turcos como Qarajánidas o los Selyúcidas. Todo, por supuesto, hasta la llegada de los mongoles.

Desde Gengis Kan a Amir Timur

Otra de las grandes etapas que moldeo el territorio y la historia de Uzbekistán tal y como lo conocemos hoy es la invasión mongola. Tras la conquista de Samarkanda por parte de Gengis Khan en el 1220 y la expansión hacia el este, los mongoles crearon uno de los imperios más grandes que el mundo había conocido. Tras su muerte, el imperio se dividió, y Uzbekistán quedaría bajo el dominio de su segundo hijo, Chagatai.

Para seguir hasta nuestro siguiente gran protagonista habremos de avanzar hasta el siglo XIV, cuando en la ciudad de Shahrisabz, nacería un pariente lejano de Gengis Kan que lo cambiaría todo: Amir Timur, también conocido como Tamerlán. Tomó el poder en el 1369, como gran emir de Samarkanda, y se instaló en la ciudad haciéndola resurgir tras la destrucción mongola un siglo atrás. Su gobierno se caracterizó por la expansión del que se conocería como el imperio timurida, que abarcaba la mayor parte de Asia central y zonas de próximo oriente y la india. Pero no solo destacó militarmente. Tanto su reinado como los que siguieron su dinastía se caracterizaron por una notable promoción de las artes y las ciencias, lo que derivó en el florecimiento cultural generalizado, sobre todo en las ciudades de Bukhara y Samarkanda.

Estatua de Amir Timur

De hecho, fue uno de sus descendientes, su nieto Ulug Beg, el gran astrónomo y matemático, quien fundó la primera madraza de la icónica y legendaria plaza del Registán, en Samarkanda.

Sin embargo, con el tiempo, las fragmentaciones internas hicieron desestabilizar al imperio. El imperio fue finalmente tomado por tribus nómadas, a partir del siglo XVI, estableciendo diferentes kanatos, un territorio gobernado por un kan, que perdurarían hasta casi entrado el siglo XX.

El Imperio ruso y la URSS

Otra de las etapas clave de la historia de Uzbekistán, y que hoy en día sigue influenciándolo, es su relación con Rusia. A finales del siglo XIX, el Imperio ruso comenzó a expandirse hacia Asia Central. Uzbekistán, dividido como os decía en varios kanatos (Bukhara, Khiva y Kokand) fue finalmente anexionado por el Imperio Ruso. Este proceso formó parte del denominado «Gran Juego», una lucha estratégica entre el Imperio británico y Rusia por el control de Asia Central.

Durante esta etapa la región experimentó muchos cambios, ya que los rusos integraron todo Uzbekistán en su estructura imperial, lo que suposo cambios a nivel administrativo, económico, militar e industrial. Se construyeron ferrocarriles y se fomentó la agricultura del algodón, muy importante por entonces en la región.

Asalto de Khiva - Tropas russas

Esta unión y control, además, continuó tras el 1917, con la Revolución Rusa. En 1924, las fronteras de Uzbekistán se delinearon formalmente, creando la República Socialista Soviética de Uzbekistán. Durante la era soviética, Uzbekistán experimentó una industrialización y modernización significativas, pero también sufrió represiones políticas, colectivización forzada y cambios culturales. Una de las restricciones más significativas fueron las relacionadas con la religión, que aun hoy en día se pueden sentir en el país. Pese a ser un territorio de mayoría musulmana, actualmente se trata de un país laico, y hay separación total entre la religión y el estado, y se garantiza y respeta la libertad religiosa.

Todo esto fue un proceso largo en el tiempo. Hemos de tener en cuenta que Uzbekistán formaría parte de la URSS hasta el 1991, con el colapso de la Unión Soviética y la declaración de independencia del mismo país, en agosto de ese mismo año.

Historia de Uzbekistán independiente y contemporáneo

Inicialmente, el país continuó bajo el liderazgo de Islam Karimov, quien había sido su líder en la era soviética. Karimov gobernó como presidente hasta su muerte en 2016, marcando un largo periodo de estabilidad política, aunque a menudo bastante criticado por su enfoque autoritario y la falta de reformas democráticas: corrupción, limitaciones en al libertad de expresión y prensa, respeto por los derechos humanos…

Económicamente, como os decía, el país ha mantenido una fuerte dependencia en la producción de algodón y en la explotación de recursos naturales como el gas natural.

Tras la muerte de Karimov, Shavkat Mirziyoyev asumió la presidencia. Su gobierno parece que ha mostrado una apertura hacia ciertas reformas, incluyendo la liberalización de la política monetaria, mejoras en las relaciones con los países vecinos y algunos avances en el campo de los derechos humanos y las libertades civiles.

Tashkent Tashkent

Sin embargo, como en todo el mundo, el país aún enfrenta desafíos significativos en su camino hacia un desarrollo económico y político más inclusivo y sostenible.

Esto es todo lo que creo es necesario saber si vais a realizar un viaje y queréis (y, creedme, queréis) conocer la historia de Uzbekistán 🙂

Como siempre, espero que os haya gustado. Si os ha resultado útil o creéis que le puede servir a alguien, podéis compartirlo con vuestros amigos. ¡También, os animo a que os paséis por el canal de Objetivo Horizonte, donde encontraréis videos sobre viajes y lugares del mundo!

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Alex Tomboix
Soy Alex Tomboix, asesor de viajes, mente inquieta y apasionado del mundo y sus gentes. En este blog de viajes encontraréis información de los países que visito y en los que organizo viajes.
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