LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO

Nos sumergimos en la historia de la exploración para conocer la aventura que llevo a nuestra especia a completar la primera vuelta al mundo.

La curiosidad nos define como especie. Las ganas de explorar, de conocer que hay más allá de nuestro entendimiento inmediato, han moldeado nuestra historia. Y no hay que olvidarlo. En una época donde las guerras, las crisis económicas y las noticias negativas parecen inundar todo nuestro entorno, creo que es bueno recordar algunos rasgos definitorios que hacen de la nuestra una forma de vida maravillosa.

Hoy nos adentramos en una de las hazañas más famosas y con más renombre de la historia de la exploración: la vuelta al mundo, ese mítico viaje que llevó a hombres y mujeres a completar la vuelta completa a nuestro planeta y que no solo cambiaron para siempre la historia de los viajes, sino también nuestra forma de ver el mundo.

Hemos de entender que la vuelta al mundo no es una hazaña de una sola persona. Muchos son los que han se han aventurado a completar esta gesta y, aunque no todos, la han completado. Por ello, como no podía ser de otra manera, nuestro viaje de hoy ha de empezar con la primera vuelta al mundo documentada. Por supuesto, estamos hablando de la Expedición de Fernando Magallanes y juan Sebastián el Cano

La primera vuelta al Mundo

Nos encontramos en pleno siglo XVI, un momento en el mundo estaba a punto de ser testigo de una de las mayores proezas de la exploración humana: la primera circunnavegación del globo. Aunque ahora entraremos en más detalle, hemos de entender que esta gesta, iniciada por Fernando de Magallanes y completada por Juan Sebastián Elcano, no solo demostró que la tierra era redonda de una manera práctica, sino que desafió todas las limitaciones que hasta entonces se pensaba que existían en la época, abriendo nuevos horizontes para la exploración y el comercio global.

Expedicion magallanes

Esta expedición, durante casi 3 años, atravesó mares y regiones desconocidas hasta entonces, enfrentándose a condiciones extremas y superando conflictos, tanto internos como externos. Una expedición que cambio el curso de la historia y alteró para siempre nuestra percepción de mundo y sus inmensas posibilidades.

Pero antes de entrar en detalles sobre la expedición, creo que es importante entender el contexto en el que nos encontramos.

Contexto histórico

A comienzos del siglo XVI, Europa se encontraba en plena era de los descubrimientos, impulsada por el deseo de explorar territorios desconocidos y por la necesidad de encontrar nuevas rutas comerciales hacia Asia. Sobre todo las especias, se habían convertido en un producto muy valioso, y el control de las rutas hacia las Islas de las Especias (las que hoy se conocen como las Molucas en Indonesia) era esencial para la dominación económica.

Hay que recordar que la llegada de los europeos a América en 1492, sentó las bases de toda esta era de la exploración. No se había descubierto solo un nuevo continente. También desató una fiebre de exploración y conquista entre las potencias europeas, una herramienta para explotar los recursos que ofrecían todos estos nuevos territorios.

En todo este contexto, España y Portugal emergieron como las principales potencias marítimas, cada una buscando extender su influencia y su imperio en el mundo. La firma del Tratado de Tordesillas en 1494 fue la consecuencia de todas estas disputas entre ambos imperios. Impulsado por el Papa Alejandro VI, el tratado dividió el mundo no cristianizado entre ambas coronas: las tierras al oeste de una línea meridiana a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde serían para España, mientras que las tierras al este serían para Portugal.

Con estos acuerdos buscaba resolver las disputas entre las dos naciones por las tierras recién descubiertas. Pero con una consecuencia. Limitaba también la navegación española al oeste, a la vez que su búsqueda de una ruta directa hacia Asia y las especias.

Fernando de Magallanes, el arquitecto de la primera vuelta al mundo.

Establecido el contexto, vayamos ahora con los protagonistas. Y es que esta primera vuelta al mundo no se entendería sin la figura de Fernando de Magallanes.

Magallanes

Nacido en 1480 en el seno de una familia de la nobleza portuguesa, desde joven empezó a mostrar un gran interés tanto por la navegación como por los descubrimientos marítimos. Una pasión que lo llevaría a enrolarse en las grandes expediciones portuguesas hacia el este, teniendo sus primeros contactos con la India y la ruta de les especias. Estas expediciones fueron la consecuencia de otra gesta previa, al de Vasco de Gama. El primero en abrir la ruta marítima entre Europa y al India navegando la costa africana.

Sin embargo, a su regreso a Europa, Magallanes tenía una nueva motivación. Conseguir llegar al océano pacífico a través del atlántico sur. A pesar de su servicio y experiencia, las propuestas de Magallanes para explorar esta ruta alternativa fueron rechazadas por el rey Manuel I de Portugal. Frustrado y convencido de la existencia de un paso hacia el oeste que le permitiría llegar a Asia navegando alrededor del continente americano, Magallanes renunció a su nacionalidad portuguesa y ofreció sus servicios a la Corona Española.

En España entonces, gobernaba el joven rey Carlos I (futuro Carlos V del Sacro Imperio Romano). Buscando una ventaja competitiva sobre Portugal en el control de la ruta de las especias, finalmente decidió financiar la expedición.

Magallanes, partió desde Sevilla con una flota de 5 naves y 270 hombres en 1519. Su misión: encontrar un paso hacia el oeste que condujera al océano pacífico y, a continuación, a las Islas de las Especias.

La expedición a través de lo desconocido

Hemos de entender que esta expedición fue una demostración de valentía en toda regla. La primera etapa del viaje partió desde las Canarias hasta la Costa Americana. Desde allí, las naves recorrieron toda la costa este de Sudamérica, un territorio que nunca antes había sido explorado. Esto comportó, por supuesto diferentes dificultades. Desde tormentas y corrientes marinas desconocidas hasta entonces que pusieron en peligro a la flota, hasta la resistencia de la misma tripulación por continuar. Sin embargo, esta primera parte del viaje concluyó con éxito en octubre de 1520, con la llegada y descubrimiento del que ahora se conoce como el Estrecho de Magallanes.

Este paso natural, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, fue uno de los hallazgos más importantes de la expedición, aunque también uno de los más peligrosos, llevándose a una de las naves a naufragar, y causando la deserción de otra.  

Estrecho de magallanes

Tras navegar por el estrecho, la expedición se encontró con el hasta entonces inexplorado océano Pacífico. Y este fue otro de los puntos importantes. La travesía por este oceno también supuso una auténtica prueba de supervivencia. Durante cuatro meses la tripulación sufrió hambre, escorbuto, y la desesperación de no encontrar tierra donde abastecerse. Todo hasta que llegaron a las Islas de Guam, en Filipinas, donde culminaría una primera parte del viaje.

La llegada a Filipinas y la muerte de Magallanes

Nos encontramos en marzo de 1521. A su llegada a las islas, Magallanes intento establecer relaciones de amistad con los lideres locales de la zona, con tal de poder asegurar tanto las provisiones de flota como también fraguar posibles alianzas beneficiosas. Esto en verdad tuvo bastante éxito, logrando incluso convertir a algún líder de la zona al cristianismo, una costumbre española de la época…

Sin embargo, no todos los líderes locales estaban dispuestos a aceptar la autoridad de Magallanes. Lapu-Lapu, uno de los líderes de la Isla de Mactán, fue el que más resistencia puso en este sentido. Por un lado se negó a someterse a las demandas de Magallanes, y además se generaron muchas tensiones por la alianza entre este, y otro jefe local de la isla de Cebú.

Mactan

Todo ello culminó con la que se conoce como la batalla de Mactan. En abril de 1521, Magallanes desembarcó, junto con un grupo de sus hombres armados en la isla de Mactan, decidido a someter a Lapu-Lapu por la fuerza. Sin embargo, el comandante portugués subestimó la fuerza de los guerreros de Mactán, confianza demasiado en su superioridad tecnológica. El 27 de abril de 1521, Magallanes desembarcó en la isla de Mactán con un pequeño grupo de hombres armados, en un intento de subyugar a Lapu-Lapu, un líder local que se había negado a someterse a la autoridad de Humabon y, por extensión, a la Corona Española.

La confrontación, conocida como la Batalla de Mactán, fue desastrosa para Magallanes y sus hombres. Subestimando la resistencia de los guerreros de Mactán y con la marea baja que impedía a sus barcos acercarse a la playa para proporcionar apoyo de artillería, la fuerza expedicionaria se encontró en una situación precaria. Los españoles se encontraron rápidamente superados en número y en tácticas. Los guerreros de Mactán, liderados por Lapu-Lapu, usaron tácticas de guerrilla y aprovecharon su conocimiento del terreno. Magallanes y sus hombres lucharon valientemente, pero la combinación de la resistencia feroz, las condiciones desfavorables y la falta de apoyo logístico les puso en desventaja.

Finalmente, en la locura de la batalla, Magallanes fue herido. A pesar de su armadura y armas superiores, no pudo resistir la gran cantidad de atacantes. Su muerte significó la pérdida del líder de la expedición y marcó un punto de inflexión decisivo en el viaje.

Juan Sebastian Elcano y las Molucas

Tras la muerte de Magallanes, la expedición se enfrentó a la desición de continuar o abandonar la misión. Tenemos que tener en cuenta que no se trataba solo de haber perdido a su líder, sino que la tripulación llevaba ya a sus espaldas muchos meses de  viaje, con todas las consecuencias y circunstancias que hemos ido narrando.

En este contexto, Juan Sebastián Elcano, el hasta entonces maestre de la nave Concepción, fue elegido para liderar lo que quedaba de la expedición. Con la determinación de continuar con la expedición, Elcano y su tripulación zarparon de las Filipinas hacia las Molucas, las famosas Islas de las Especias. La navegación hasta aquí seguía exigiendo una gran habilidad para navegar, pues estas seguían siendo aguas desconocidas y potencialmente hostiles. Sin embargo, fueron capaces de atravesar exitosamente el archipiélago indonesio hasta que, en noviembre de 1521, finalmente llegaron a las Molucas.

Islas molucas

A diferencia de lo que había pasado en el paso, aquí fueron recibidos amistosamente por los locales. Cargaron las naves con especias: principalmente con clavo, nuez moscada y pimienta, entre otras. Y también, por supuesto, supuso un punto de inflexión para el ánimo de la tripulación. Después de tanto tiempo de viaje, habían conseguido logar su principal objetivo, alcanzar las islas de las especies por el oeste. Abriendo así una nueva ruta comercial. Pero faltaba completar el segundo objetivo.

El regreso a casa y la primera vuelta al mundo

Después de evaluar si situación, Elcano y sus hombres decidieron que solo una de las naves, la Victoria, estaba en condiciones de seguir la ruta de regreso, para circunnavegar África y volver hacia España. La otra que quedaba, al Trinidad, intentaría volver por la ruta del pacífico, aunque finalmente sin éxito.

La travesía de regreso comenzó en diciembre de 1521. La Victoria, ahora la única nave que quedaba de la expedición, zarpó hacia el oeste, cruzando el océano Índico. Esta decisión buscaba sobre todo evitar encuentros con los portugueses, quienes tenían el control de las rutas alrededor del cabo de Buena Esperanza. Como en el resto de la travesía, la nave y su tripulación se enfrentaron tanto con tormentas, como enfermedades y la constante amenaza del escorbuto. Pero a pesar de esto, lograron rodear el cabo de Buena Esperanza en mayo de 1522, poniendo rumbo a España través del Atlántico.

El 6 de septiembre de 1522, la Victoria llegó a Sanlúcar de Barrameda, completando la primera vuelta al mundo de la historia documentada. Este logro, como imaginaréis, representó un hito sin precedentes en la historia de la exploración y tuvo un impacto enorme tanto en el momento como a largo plazo.

Mapa de la primera vuelta al mundo

Por un lado, el viaje de Magallanes, Elcano y su tripulación demostró definitivamente que la Tierra era redonda. Además de proporcionar información valiosa sobre los océanos y los territorios que se habían explorado. También abrió una nueva ruta para el comercio de especias, lo que supuso un desafió al hasta entonces monopolio portugués.

A largo plazo, la expedición marcó el inició de una nueva era de exploración global que llevaría a la creación y desarrollo de lo más tarden serían los imperios coloniales. Además, por supuesto, de un intercambio cultural y comercial sin precedentes hasta el momento.

Pero hay más. Esta primera vuelta al mundo marco y definió el espíritu aventurero y de exploración de la especie humana. Un espíritu y un impetú que, siglos después, con todas las nuevas expediciones que se han ido sucediendo, sigue muy vivo. La primera vuelta al mundo es un hito de la exploración y los viajes, un recuerdo y una inspiración que siguen empujando a soñadores de todo el mundo.

Como siempre, espero que os haya gustado. Si os ha resultado útil o creéis que le puede servir a alguien, podéis compartirlo con vuestros amigos. ¡También, os animo a que os paséis por el canal de Objetivo Horizonte, donde encontraréis videos sobre viajes y lugares del mundo!

Comparte:
¿Te ha gustado el artículo? ¿Estás pensando en tu próximo destino? Si quieres que organicemos tu viaje ponte en contacto conmigo
Alex Tomboix
Soy Alex Tomboix, asesor de viajes, mente inquieta y apasionado del mundo y sus gentes. En este blog de viajes encontraréis información de los países que visito y en los que organizo viajes.
SUSCRÍBETE A LA NEWSLETTER
Si te faltan ideas, puedes suscribirte a la Newsletter, para no perderte ningún artículo de viaje.