EL PALACIO DE POTALA,
LHASA, TÍBET

Hoy vengo a hablaros del Palacio de Potala, en el Tíbet. Creo que se trata de uno de esos lugares mágicos en el imaginario de cualquier viajero. Hay que tener en cuenta que el Tíbet estuvo durante muchos años cerrado a los extranjeros, lo que, junto al aura mística del budismo que envuelve este lugar, hacen del Palacio de Potala un lugar muy especial.

El palacio se encuentra en Lhasa, la capital del Tíbet, a unos 3000 metros sobre el nivel del mar. Este imponente edificio se construyó no solo para ser un palacio, sino también la sede del gobierno del Tíbet. Por desgracia, tras la ocupación china y la revolución tibetana de 1959, el Dalai Lama lo abandonó como su residencia principal para instalarse en el norte de la India. Hoy en día está en desuso y se ha convertido solo en un museo. Pero esto solo en cuanto a historia contemporánea. El Palacio de Potala se remonta hasta el siglo VII, cuando se construyó la primera versión del palacio. Con el paso de los siglos, este lugar sagrado fue tomando importante y se fue remodelando y ampliando hasta convertirse en la estructura que conocemos hoy en día.

*Como curiosidad, y aunque no justifica la ocupación ni la represión que ha habido allí, los chinos, a principios de la década de los 2000, empezaron una remodelación de los palacios principales que fue terminada en el 2009.

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Alex Tomboix
Soy Alex Tomboix, asesor de viajes, mente inquieta y apasionado del mundo y sus gentes. En este blog de viajes encontraréis información de los países que visito y en los que organizo viajes.
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