VIAJAR A TURKMENISTÁN: EL GRAN DESCONOCIDO DE ASIA CENTRAL

«Viajar a Turkmenistán es un todo un reto para el viajero. Se trata de uno de los países más herméticos del mundo, quizá a la altura de Corea del Norte»

Cuando planteamos un viaje a Turkmenistán surgen muchas dudas. Se trata de uno de los países más herméticos del mundo, quizá a la altura de Corea del Norte. A la hora de buscar información la cosa tampoco mejora, y es difícil esclarecer qué es lo que sucede dentro y cuales son los principales puntos que podamos incluir si decidimos viajar a Turkmenistán.

Soy un apasionado de Asía Central, por su variedad de territorios y culturas, y seguramente Turkmenistán es uno de los más desconocidos para mi.  Como siempre, en este blog de viaje intento hacer una aproximación, no sólo a lo que respecta al mundo del viaje, sino a la cultura y la historia de los territorios que visitamos. Vamos a ello.

¿Dónde está Turkmenistán?

A los viajeros habituales, sobre todo aquellos que han estado en Asia Central, esta pregunta les resultará un tanto rara. Sin embargo, me he encontrado en muchos casos en que la mayoría de gente no sabe identificar cada uno de los llamados STANS.

Turkmenistán se encuentra, como hemos dicho, en Asia Central. La única salida marítima que tiene es al Mar Caspio y sus fronteras terrestres colindan con Uzbekistán y Kazajistán en el norte, y Afganistán e Irán por el sur.

Mapa de la ubicación actual de Turkmenistán

En cuanto a territorio, el país se encuentra en la llamada depresión de Turán, el territorio que comprende entre el Mar Caspio y el Antiguo mar de Aral (o lo que queda de él). En general el país está completamente cubierto por el desierto de Karakum, aunque en norte, en la frontera con Kazajistán y Uzbekistán podemos encontrar pequeñas zonas de bosque.

Breve historia de Turkmenistán

El territorio de Turkmenistán ha estado habitado desde la antigüedad. En los inicios la zona estaba habitada por nómadas turcomanos, que se dedicaban principalmente a la cría de caballos, establecidos en las afueras del Karakum.

En el siglo IV a.C la región fue conquistada por Alejandro Magno, en su camino hacia la India. Sin embargo, con la muerte de Alejandro y la división de su imperio, finalmente acabarían bajo la influencia del Reino de Partia, situando su capital cerca de la actual Ashgabat. La zona estará bajo una continua inestabilidad entre los diferentes reinos hasta entrado el siglo VII con la expansión árabe en la zona y la entrada de los turkmenos en la cultura de Oriente medio. Fue esta también la época de mayor apogeo de la famosa Ruta de la Seda en la que Turkmenistán tendrá un papel central.

Mapa de la división antigua de los territorios de Asia Central

En los siglos siguientes, el territorio de Turkmenistán estará en manos de turcos y mongoles para, más tarde, acabar bajo la influencia del Imperio Ruso. Será en entre 1890 y 1920 cuando, pese a la resistencia turcomana, la influencia rusa ejercería todo su poder, acabando integrados a la Unión Soviética en 1916. Pese a ello, deberemos esperar hasta 1990 para conocer el Turkmenistán independiente de hoy en día.

¿Cómo viajar a Turkmenistán?

Vayamos a lo que nos interesa. Mucha gente me pregunta por un viaje a Turkmenistán, y la respuesta es siempre difusa. Pese al tamaño de su territorio, el hecho de que este casi por completo cubierto de desierto hace que los puntos de interés para el viajero no sean muchos.

Ashgabath, capital de Turkmenistán

Además, se ha de sumar el hecho de que el régimen político del país no facilita las cosas al turismo y los visados en ocasiones son difíciles y caros de conseguir. Pese a todo, hoy en día es perfectamente viable organizar un viaje a Turkmenistán.

Yo recomiendo siempre optar por la opción de la extensión. Me explicaré. Como hemos dicho, viajar a Turkmenistán nos da la posibilidad de conocer este misterioso país, pero el tiempo de viaje hasta allí en comparación con los puntos clave a visitar no están equilibrados. Es suficiente con 3 o 4 días para visitar lo más interesante, por lo que, siempre recomiendo este viaje como una extensión de un viaje a Uzbekistán, por ejemplo. Uzbekistán acostumbra a ser la mejor opción ya que desde Khiva, una pequeña ciudad medieval en la frontera de los dos países, es fácil acceder por carretera, y bajar directamente hasta Ashgabat.

¿Qué ver en Turkmenistán?

Como os he comentado, cuando pensamos en viajar a Turkmenistán no hay una gran variedad de lugares que visitar por las características del país. Sin embargo, los lugares más emblemáticos son realmente sorprendentes. Es quizá por ello que Turkmenistán es conocido como uno de los países más misteriosos del mundo. Vamos a ello:

Ashgabat

Cuando nos preguntamos qué ver en Ashgabat la respuesta parece que se responde sola. Se trata de una ciudad peculiar, como el resto del país, que vale la pena simplemente por sus propias características. En cualquiera de los relatos viajeros e información que he recopilado de la gente con la que trabajo, todo el mundo me dice lo mismo: se trata de una ciudad fantasma. La gran pregunta que todo el mundo se hace es ¿dónde está la gente? Si bien se trata de la capital del país, sus calles no son muy famosas por ser muy concurridas.

Otro de los aspectos que más llama la atención de Ashgabat es su color. La llaman la ciudad blanca, o la ciudad de mármol. Esta escenificación de poder, gracias a los recursos casi ilimitados de que disponía el gobierno gracias a la extracción de gas, hicieron que la construcción del barrio Berzengui se convirtiera en uno de los símbolos del país. Este barrio si aun hoy en día ampliando su tamaño y también record Guinness que ostenta: la mayor concentración de edificios de blancos de mármol en el planeta.

Monumento a la Independencia de Ashgabat
Monumento a la independencia

Otro de los puntos que vale la pena visitar es el llamado Monumento a la Independencia de Turkmenistán. Como hemos visto ya, el país se independizó en 1991, y gracias a las enormes reservas de gas de que disponen, este tipo de construcciones tan ostentosas se hicieron comunes en la capital… no en el resto del país, por supuesto.

Destacan también curiosos monumentos, como las numerosas estatuas en oro del primer presidente, Saparmyrat Turkmenbasy, o el de un enorme libro, el Ruhnama. Se trata de un libro escrito por Saparmyrat, único libro oficial y de obligado estudio en Turkmenistán. Podríamos considerarlo como una especie de tratado sobre “el buen turkmeno”, el cual ha de leer toda la población.

Otra de las peculiaridades de la capital, y de sus gobernantes, es que todos los edificios ministeriales tienen la forma de aquello a lo que representan. Me explicaré: la casa de la moneda dispone de una moneda gigante en su azotea. De la misma manera, el ministerio de Educación tiene la forma de un libro abierto.

La realidad es que todo este alarde de riqueza y monumentalidad destaca con la pobreza de su pueblo. Si bien es difícil ver a gente por las céntricas calles y las anchas avenidas de Ashgabat, en las pedanías de la ciudad es donde podemos ver realmente como vive la gente de este país.

Cráter de Darvaza

Más que por su capital, Turkmenistán es bastante conocido por el famoso Cráter de Darvaza, o las puertas del infierno, como se suele llamar. Se trata de un enorme cráter en medio del desierto de Karakum.

El cráter es el producto de una antigua prospección en busca de gas natural en la zona. Durante la prospección, el suelo cedió, dejando al descubierto un cráter de 70 metros en lo que parecía ser una enorme cueva de gas natural. Para evitar que el gas provocara algún accidente decidieron prenderle fuego, pensando que este se extinguiría a los pocos días. La realidad es que lleva en combustión ya 50 años.

Pese a que se trata de uno de los lugares de mayor atractivo para los que planifican un viaje a Turkmenistán, hemos de poner consciencia aquí. Se trata de un desastre ecológico, llevado a cabo por la mala praxis humana. El turismo puede ser un motor de desarrollo para los países que visitamos, pero hemos de tener conciencia e información sobre lo que estamos viendo.

Merv

Estaba pensando en incluir un apartado de la ciudad de Türkmenabat, pero lo que realmente importa son las ruinas de Merv.

Merv, junto a otras ciudades como Samarkanda, fue una de las urbes y puntos centras de la Ruta de la Seda. Se trataba de una construcción gigantesca para la época, hasta el límite que durante el siglo XI fue la ciudad más poblada del mundo.

Si nos remontamos un poco en la historia, en este emplazamiento Alejandro el Grande construiría su Alejandría de Margiana. Años más tarde, tras su muerte y la disolución del imperio, ésta fue destruida por los nómadas y reconstruida por el rey de Siria en el 293 a.C. Debido a su ubicación, fue una de las ciudades más importantes de la región, sobre todo en época árabe: en el siglo VII ocupaba unos 130km cuadrados (más que la actual Barcelona) y se convirtió en la segunda capital del islam, tras Bagdad.

La decadencia llegaría a partir del siglo XII, con la llegada de las hordas mongolas. La ciudad sería destruida y saqueada varias veces y aunque fue reconstruido, no recuperó su gloria pasada.

Hoy en día podemos visitar el recinto arqueológico de esta antigua ciudad, un espectáculo para todos aquellos que amamos la historia. Sin duda uno de los obligatorios a aquellos que estén pensando en un viaje a Turkmenistán.

Kunya Urgench

En la parte norte de Turkmenistán, encontramos Kunya Urgench, la que fuera la antigua capital de la región de Khorezm, en la época del imperio Aqueménida. Aunque se trata de una zona de paso, casi obligatoria si pensamos en viajar a Turkenistán desde Uzbekistán, pues se encuentra en la frontera.

Ruinas de Kunya Urgench

Allí encontraremos un conjunto de construcciones de entre siglos XI y XVI, entre los que destaca principalmente su gran minarete de 60 metros. También encontraremos antiguas puertas de caravasares y diferentes mausoleos y mezquitas. No me voy a extender mucho en la explicación ya que no he encontrado mucha información sobre el tema. Espero poder actualizar el post este año próximo cuando vuelva a Uzbekistán y pueda pasar por allí.

Propuestas para viajar a Turkmenistán

Como he ido comentando a lo largo del post, creo que la mejor opción para realizar un viaje a Turkmenistán es enfocarlo como una extensión desde Uzbekistán.

La ruta clásica que se realiza por Uzbekistán acostumbra a ser circular por el país: Tashkent, Khiva, Bukhara y Samarkanda (en un sentido u otro). La pequeña ciudad de Khiva esta muy cerca de Urgench, el mejor lugar para acceder a territorio Turkmeno. Desde allí no sólo podremos visitar Kunya Urgench, sino que, si disponemos de 1 o 2 días, también es accesible llegar hasta el Cráter de Darvaza.

Recomiendo sin embargo, como ya hemos dicho, disponer de mínimo 3 días, para poder visitar también Ashgabat, la capital. Hay que tener en cuenta que los trayectos son largos y monótonos. El país es grande en extensión, y la mayoría del territorio (el 80%) está cubierto por el desierto de Karakum.

Os dejo aquí dos propuestas de viaje a Uzbekistán en las que se podría añadir una extensión. De nuevo, creo que es la mejor opción si estáis pensando en un viaje a Turkmenistán:

VIAJE A UZBEKISTÁN 9 DÍAS

VIAJE A UZBEKISTÁN 11 DÍAS

Comparte:
Alex Tomboix
Soy Alex Tomboix, asesor de viajes, mente inquieta y apasionado del mundo y sus gentes. En este blog de viajes encontraréis información de los países que visito y en los que organizo viajes.
SUSCRÍBETE A LA NEWSLETTER
Si te faltan ideas, puedes suscribirte a la Newsletter, para no perderte ningún artículo de viaje.